María Bernarda Soubirous (1844–1879), la joven pastora de Lourdes que recibió las apariciones de la Virgen y entregó su vida a Dios en la congregación de las Hermanas de la Caridad.
- 7 Ene 1844 Nace en Lourdes
- 1858 Las apariciones
- 1866 Entra en el convento
- 16 Abr 1879 Fallece en Nevers
- 8 Dic 1933 Canonización
Infancia y familia
Bernadette nació el 7 de enero de 1844, como la mayor de nueve hermanos, de los cuales varios fallecieron en sus primeros años de vida, teniendo ella misma una muy delicada salud.
Sus padres eran de muy humilde condición, viviendo en una extremada pobreza toda su vida.
Las apariciones (1858)
El 11 de febrero de 1858 la Virgen se apareció a Bernadette en una pequeña gruta de la localidad, si bien no le reveló su identidad.
Sería la primera de las dieciocho apariciones que desde esa fecha tuvieron lugar hasta el siguiente 16 de julio.
En el curso de esas apariciones la Virgen fue haciendo a Bernadette diversas peticiones y revelaciones.
El 18 de enero de 1862 el Obispo de Tarbes declara: "La Inmaculada Madre de Dios se ha aparecido verdaderamente a Bernadette".
Leer más sobre las apariciones →
La vida en el convento
En agosto de 1864 Bernadette solicita ser admitida entre las Hermanas de la Caridad en Nevers, después de haber estado entre ellas como enfermera unos años antes, comenzando su noviciado en 1866.
En 1867 hizo su profesión religiosa, a pesar de que no fue muy bien tratada por las monjas.
Después de una larga enfermedad falleció el 16 de abril de 1879, siendo sus últimas palabras: "La he visto otra vez... ¡Qué hermosa es! Madre, ruega por mí que soy pecadora".
Muerte y canonización
Tras su muerte, San Pío X inicia en 1913 el proceso de beatificación, y en 1925 Pío XI proclama beata a Bernadette, hasta que el 8 de diciembre de 1933 proclama su santidad, estableciendo su festividad el día 16 de abril.
"Yo no estoy encargada de haceros creer; estoy encargada de decíroslo." — Santa Bernadette Soubirous